
Música y Mica o Mica y Mùsica...sinceramente creo que primero bailò y luego el mùsico le vistiò los movimientos.
Conversaciòn consigo mismo sobre el paso de los años, como vamos siendo menos fuertes, menos ágiles, menos elásticos y a pesar de ello más sabios, más creativos, más pensantes y rítmicos.
Liberados de cadenas del deber ser, libres para por fin ser uno mismo, ya habiendo aprendido y seguido las reglas que nos enseñaron.
La belleza de un arte que busca juventud plasmada en una muestra que refleja inteligencia.
Inteligencia de brazos, manos y cabezas. Menos aires y piruetas. Más suelo y realidad. Más tierra y menos sueños.
Como el idealismo de la jueventud va dando paso al presente, lo único cierto, al instante en que lees esto.
No estuviste aqui (esta vez no importa el conmigo) con él, sobre todo con él, sin embargo, el sitio a mi costado siempre estuvo esperándote, vacío y lleno a la vez.
He sido bendecida hoy día por la casualidad, por el hacedor, el dueño de los hilos invisibles que define mi vida.
Así de la nada y del todo heme aqui.
Entre un asiendo en espera y una señorona pituca.
Aqui me quedo con Mica, con mis sueños de infancia, con los saltos que nunca di y las piruetas que pensé dar años más tarde.
Convertida ahora en testgo - gratamente- y en soñadora de nuevo.
"allá te espera tu papá". La luz al final brillante. Mis pasos detrás de otros. Saludo militar. Entro a la noche que vi a Mica bailar.
Sólo queda decir GRACIAS MIL POR LA CASUALIDAD.