Andrés siempre me susurra al oído, que sal, que corre, que huye, que largá ché...aprovecha cualquier oportunidad para acomodar una buena ex-cusa y arrimar su cama a la mía y a Mía...
Nuevamente estoy en cuarto nuevo, chiquito, sin vista al mar, puros edificios al frente, el sol no llega ni a salir ni a ponerse, el costo de la urbanidad puaj, piso 12
Una casita de Barbie lindita, cada detallito, cada cosita bien puesta, bien en su lugar, que da pena meter mano y mover aquí allá a mi gusto...
Porque ahora sí se y lo peor es que Andrés nunca me dice nada al respecto
Sí se que la casa no es mía, que el cuarto no es mío, que soy invitada nada más, porque no encontré un hotel más bacán y más barato jejeje
jueves, 6 de marzo de 2014
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)