jueves, 7 de enero de 2016

Aguantar, sobrevivir

La vida no debería ser ni aguantar ni sobrevivir, debería ser divertida, esperanzadora, levantarse en la mañana con alegría por un nuevo día, no como una pesadumbre. Ya aguanté al colegio, la universidad, a mi madre, ahora al trabajo. Y me sigue pesando. ué falta de capacidad de deciri por mi misma, antes no podría porque debía de terminar, porque asítenía que ser, porque finalmente me obligaban, pero y ahora, qué me obliga, termino pensando en mil razones y mil excuesas por las cuales debo quedarme, y me parece una mierdam nugyba es lo suficiente buena como para converncerme del todo, son paliativos, son consuelos, nada más, pero en el fondo ni yo me las creo. Deberíamos tener un botoncito en el cuerpo, un desconectador, algo que tú puedas controlar y que te permita así nada más apagarte, decidir tu momento y unto, no aguantar más, no sobrevivir, para qué?, si ya la cosa no tiene sentido, para qué sobrevivir. Este año debió de empezar diferente, tal vez con nuevos retos, es culpa e la comodidad y la cobardía, de no querer iniciar nuevos caminos, hubiera sido interesante tal vez, decidirme por otra cosa, cambiar de rumbo, y termino aguantanto nada más. Estoy cansada de aguantar, sin saber por qué, para qué, con qué sentido, no sirve de nada aguantar. Es como pensar bueno y a hora qué sigue- Ahora qué me toca. Un vivir por vivir, escuché ayer, pero para qué, en qué sentido, cómo es eso de vivir por vivir. Creo que me faltan sueños, ideales, cosas por las cuales vivir, cosas que motiven mi vida. Por el momento es sólo aguantar, como antes, como en el colegio, y esperar que todo termine, pero la pregunta si el colegio tenía un suentido, para pasar a otra etapa, este trabajo a qué me lleva, cuál es la otra etapa?.