domingo, 17 de mayo de 2009

Benedetti

Como marca indeleble
de corazón a coraza
repitiéndo sollozante
hagamos un trato
y que no haya entre nosostros
ni telón ni abismo

y a pesar de ello
como un niño muerto
a la izquierda de un roble
sólo nos queda este abrazo de ausencias.

Me recuerdo gritando
que conoces sólo póstigos de mi tristeza
y tú respondiéndo
defendamos la alegría como una trinchera.

Hoy mi táctica sigue siendo mirarte
y que a pesar de la veta cuentes conmigo.

:::::::::::

Gracias por la esperanza, por el lenguaje compartido, por las explicaciones a sentimientos que no podían pronunciar mi boca sin que me pusiese a temblar.

::::::::::

Cerrar el poemario
zarpar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario