lunes, 11 de marzo de 2013

Insight

Cuando mirarme a mi misma, significó recodar que tengo derecho a la libertad, me cambió un poquito la vida y de pronto me sorprendí no jugar tu juego mamá, no responder más a tus reproches caletas de mi carrera sin éxito económico y tu desprecio a mis ideales sociales de corazón abierto y pu;o cerrado.


Así con el corazón abierto, he dejado ir un poquito la angustia de no verte, de nno saber qu;e haces, y peor aún de sospechar que eso que haces o no, lo haces sin mi y que eso significa perderte un poquito.

Y con esto me refiero al miedo de perderme en esta ciudad atros solita y sin nadie, esa necesidad de estar acompa;ada siempre, como cuando montaba bicicleta papá y me seguías suavecito con el carro, creo que algo en mi fondito entendió que no estaría lista nunca para la vida,hablo de mi de mismita yo solita, alguito se me quedócomo mensaje que pucha mares no estaría lista y que siempre iba a necesitar tu presencia a mi costado, tu mano protectora y tu grito que me alineaba a tus deseos, papá. Esta libertadcita, peque;ita todavía, que he descubierto, te ha perdonado papá, ha perdonado tus ansias competitivas y mis segundos puestos mediocres, te ha perdonado las soledades sin ti mis juegos sin ti, la ausencia de abrazos, de cari;os, te ha perdonado papá. Y con esto el peso que llevaba a cuestas ha disminuido, poquito aún pero ya es un avance.

Con esta libertad, te he dejado ir definitivamente pasado, te dejo en tu tiempo y con tus sensaciones pasado, porque renombrarte como pasado es dejarte ir, dejar ir ese pedazo de mi que tenia miedo de cual dominó empezar a dejar ir miles de pedazos que guardo en mi cofrecito de tesoros, cuando es eso lo mejor dejar ir, vaciar de vez en cuando el cofrecito para hacer sitio a más presentes atesorados y el pasado pasado esta.

Preguntas y qué con todo esto, y que michi con este insight, pues me devolvió los brillantes de colores que me gustaban de ni;a, me recordaron resentimientos pasados esos que uno guarda más al fondo todavía y carajo perdonar y dejar ir, eso es lo más importante, porque esa cadenita que cargaba no era joya que mejoraba mi vidad sino cárcel construida.

Ah y otra cosa linda que encontré en mi, es un refugio en un lago rodeado de árboles gigantes, me di cuenta que me gusta a media luz, con fresquito corriendo por las rendijas, que me disgustan las paredes que dividen, que prefiero las luces que cruzan pero no limitan tu camino, me encantó mi vida pasada de vestidos coloniales, y el minimalismo de todo, y sobre todo la luz que caía sobre mi cabeza atravesando el techo, esa luz que te devuelve a ti misma y que te hace sonreir.

Me preguntas qué me gustó, me gustó escuchar unas preguntas, y contar libremente detalles nunca antes dichos de mi misma, y más me encantó no recibir el reproche, ni el asco, ni nada, sólo la mirada y la escucha, suficiente y más aún escuchar que tengo las respuestas.

Me vuelves a preguntar qué más, te digo entonces ese más que debería exisitr en el MAGIs, ese más que te da y que sabe recibir, ese más que te mira intensamente con el roche de saberte descubierto, con la fortaleza de seguir mirándote porque noto tu esfuerzo, noto que luchas contra ti mismo, pero aún con todo me sigues mirando.

Y me preguntas otra vez por qué, por la confianza que me devuelve en el mundo, porque se que más allá de todas las caretas que nos seguimos poniendo y poniendo cada día para defendernos, allí en el fondo y en lo más sincero, somos unos lindos, cari;ositos.

1 comentario:

  1. Muy tuyo este escrito. Sacarse la careta es difil sobre todo cuando ya desaparecieron las liguitas y te das cuenta que la llevas pegada a la piel.

    ResponderEliminar