Cuando empezó el año no sabía hacia dónde iba a ir (como si fuera muy importante o más importante que el no ir jeejje).
Por esas valentías sorprendentes en esta etapa de mi vida, decidí inscribirme en un cursito de pintura.
Mientras pintaba y el profesor comentaba mis pinceladas, iba escuchando una voz más profunda que todos los colores encima del lienzo, una voz muy mía, y más MÏA aún.
La pintura me enseñó:
- a no quedarme en el color del sachet,a a crear y mezclar.
- a matizar, ni blanco y negro, los tonos grises son la voz
- a no quedarme en la misma línea, trazo, pincelada de siempre, si hago cuadraditos pues me tocan círculos, si hago espirales pues me tocan estrellitas
- a mirar mi cuadro al revez, al derecho, al izquierdo, para mil lados
- a pintar a dos manos, a espalda, a pierna, a cuerpo
- a nunca borrar, ni pintar encima, a respetar
- a pintar en espiral, no en un diminuto rincón sino a dar saltos por todos lados
La pintura me ha dado mensajes que nunca había escuchado antes, y que aún me siguen cuestionando.
Luego pasé al canto y uy cómo me esta enseñando:
- a cantar solita, y no en coro invisible como siempre
- a soltar la voz y no guardarla, calladita
- a respirar como si de allí saliera toda la vida
- a buscar la paz cuando uno canta la nota, cuando llegas a la armonía y todo es tranquilidad y alegría
- a mirar el cuerpo nuevamente y mirar la voz como si fuera un gusanito que recorre el aparato respiratorio
- a cantar hacia allá o hacia acá o por acuyá, proyectar
- a imaginar la nota, a cerrar los ojos y escuchar una y otra vez la canción y que de pronto aparezca la voz imitando la nota, la tonada, la letra
Ayer empezaron mis clases de clawn y ay cómo me he sentido avergonzada, rochoza, timidita, pero con ganas de saltar, de animarme, de intentar, de enfrentar, de ser valiente y salir, SALIR!!!
En una clase aprendí:
- que lo importante es el presente
- que no se puede esconder la verdad por más disfraces que uno se ponga
- que tengo derecho a verme como una tonta, a hacer tonterías, a hacer idioteces, a burlarme de mí
- a reirme más de mi misma
- a fracasar y encontrarle allí mismito el sentido de ganar
- a ser foco de atención de otros/as y a mirarme a mi misma también
- a salir con mis patas flacas enfrentandome a la risa, al "sí pues tengo patas flacas" jijiji
miércoles, 16 de marzo de 2016
De la pintura, pasando por el canto hasta el clawn y más
Cuando empezó el año no sabía hacia dónde iba a ir (como si fuera muy importante o más importante que el no ir jeejje).
Por esas valentías sorprendentes en esta etapa de mi vida, decidí inscribirme en un cursito de pintura.
Mientras pintaba y el profesor comentaba mis pinceladas, iba escuchando una voz más profunda que todos los colores encima del lienzo, una voz muy mía, y más MÏA aún.
La pintura me enseñó:
- a no quedarme en el color del sachet,a a crear y mezclar.
- a matizar, ni blanco y negro, los tonos grises son la voz
- a no quedarme en la misma línea, trazo, pincelada de siempre, si hago cuadraditos pues me tocan círculos, si hago espirales pues me tocan estrellitas
- a mirar mi cuadro al revez, al derecho, al izquierdo, para mil lados
- a pintar a dos manos, a espalda, a pierna, a cuerpo
- a nunca borrar, ni pintar encima, a respetar
- a pintar en espiral, no en un diminuto rincón sino a dar saltos por todos lados
La pintura me ha dado mensajes que nunca había escuchado antes, y que aún me siguen cuestionando.
Luego pasé al canto y uy cómo me esta enseñando:
- a cantar solita, y no en coro invisible como siempre
- a soltar la voz y no guardarla, calladita
- a respirar como si de allí saliera toda la vida
- a buscar la paz cuando uno canta la nota, cuando llegas a la armonía y todo es tranquilidad y alegría
- a mirar el cuerpo nuevamente y mirar la voz como si fuera un gusanito que recorre el aparato respiratorio
- a cantar hacia allá o hacia acá o por acuyá, proyectar
- a imaginar la nota, a cerrar los ojos y escuchar una y otra vez la canción y que de pronto aparezca la voz imitando la nota, la tonada, la letra
Ayer empezaron mis clases de clawn y ay cómo me he sentido avergonzada, rochoza, timidita, pero con ganas de saltar, de animarme, de intentar, de enfrentar, de ser valiente y salir, SALIR!!!
En una clase aprendí:
- que lo importante es el presente
- que no se puede esconder la verdad por más disfraces que uno se ponga
- que tengo derecho a verme como una tonta, a hacer tonterías, a hacer idioteces, a burlarme de mí
- a reirme más de mi misma
- a fracasar y encontrarle allí mismito el sentido de ganar
- a ser foco de atención de otros/as y a mirarme a mi misma también
- a salir con mis patas flacas enfrentandome a la risa, al "sí pues tengo patas flacas" jijiji
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario